Los huevos escoceses (Scotch Eggs) son una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía británica. Consisten en huevos cocidos envueltos en carne de salchicha sazonada, empanizados y fritos hasta obtener una cobertura dorada y crujiente.
Ingredientes
Para los huevos escoceses
- 6 huevos medianos
- 4 salchichas frescas tipo bratwurst o salchicha para cocinar
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita de sazonador para huevos o condimento de tu preferencia
- Pan rallado
- 1 litro de aceite para freír
Para la salsa de mostaza
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 ½ cucharadas de harina de trigo
- 200 ml de leche
- 3 cucharadas de mostaza
- 2 cucharaditas de sazonador para huevos o condimento de tu preferencia
- 1 manojo de perejil fresco
Preparación
1. Cocina los huevos
Hierve los 6 huevos durante aproximadamente 5 minutos para obtener una yema ligeramente cremosa. Luego pásalos a un recipiente con agua fría para detener la cocción y deja que se enfríen completamente.
2. Prepara la salsa de mostaza
Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio. Añade la harina y mezcla durante unos 30 segundos.
Incorpora la leche poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos.
Agrega la mostaza y el sazonador. Cocina a fuego bajo hasta obtener una salsa suave y cremosa. Reserva caliente.
3. Envuelve los huevos
Pela cuidadosamente los huevos cocidos.
Bate el huevo restante y sazónalo ligeramente.
Retira la piel de las salchichas y mezcla la carne hasta obtener una masa uniforme. Divide en 6 porciones iguales.
Aplana cada porción formando un disco de aproximadamente 1 centímetro de grosor y envuelve completamente cada huevo.
Pasa cada huevo por el huevo batido y luego cúbrelo con pan rallado.
4. Fríe los huevos escoceses
Calienta abundante aceite a 180 °C.
Fríe los huevos durante aproximadamente 5 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
Retíralos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Finaliza la salsa
Lava y seca el perejil. Pica finamente las hojas y mézclalas con la salsa de mostaza.
Los huevos escoceses son una excelente muestra de la versatilidad del huevo en la cocina internacional. En esta receta, el huevo aporta textura, sabor y proteína de alta calidad, convirtiéndose en el centro de una preparación que combina lo crujiente del empanizado con la jugosidad de la carne.