Hay platillos que no solo alimentan, sino que también reconfortan. La cena típica es mucho más que comida: es un momento para reconectar con lo nuestro, con esos sabores sencillos que nos recuerdan a casa.
Ingredientes (para 2 personas)
- 4 huevos
- ½ cebolla, 1 tomate grande y ¼ de chile verde, finamente picados
- 1 taza de frijoles rojos cocidos (enteros o licuados para refritos)
- 1 plátano maduro (entre más negrita la cáscara, más dulce)
- Crema al gusto
- Queso duro o fresco
- Tortillas caliente
Preparación
1. Frijoles refritos
Calienta un chorrito de aceite en una sartén y sofríe un trocito de cebolla hasta que esté bien doradito; este paso es clave para lograr ese sabor auténtico.
Agrega los frijoles licuados o machacados y cocina a fuego medio-bajo, moviendo constantemente, hasta que espesen y tomen un color más oscuro.
2. Plátanos fritos doraditos
Corta el plátano en tajadas diagonales o a lo largo. Fríelos hasta que estén dorados por ambos lados.Retíralos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
3. Huevos picados
En la misma sartén, retira el exceso de aceite y sofríe la cebolla, el tomate y el chile verde hasta que suelten su jugo y la cebolla esté transparente.
Añade los huevos previamente batidos con una pizca de sal y revuelve suavemente hasta obtener la textura que prefieras.
4. Tortillas
Calienta las tortillas en comal o directamente al fuego hasta que estén infladitas y bien calientes. Este detalle hace toda la diferencia.
Cómo servirlo
Sirve los huevos picados junto a los frijoles y las tajadas de plátano. Acompaña con una porción generosa de crema, una lasca de queso y tortillas calientes