Consentir a los niños de casa también puede ser nutritivo. Estos waffles caseros con huevo son una opción deliciosa, suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera, ideales para el desayuno o una merienda especial. Además, el huevo es un ingrediente clave que aporta proteína de alta calidad, ayudando al crecimiento y desarrollo de los más pequeños. 2 huevos 1 taza de harina de trigo 1 cucharada de azúcar 1 cucharadita de polvo de hornear 1 pizca de sal ¾ taza de leche 2 cucharadas de mantequilla derretida (o aceite vegetal) ½ cucharadita de vainilla (opcional) Para acompañar (opcional): Miel de abeja o sirope Frutas frescas (banano, fresas, papaya) Yogur natural Mezclá los ingredientes secos: En un recipiente, combiná la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Incorporá los ingredientes líquidos: Agregá los huevos, la leche, la mantequilla derretida y la vainilla. Mezclá bien hasta obtener una masa suave y sin grumos. Precalentá la wafflera: Engrasala ligeramente si es necesario. Cociná los waffles: Verté una porción de la mezcla en la wafflera y cociná durante 3 a 5 minutos, o hasta que estén doraditos. Serví y decorá: Acompañá con frutas frescas, un chorrito de miel o yogur. ¡A los niños les encantará decorarlos a su gusto! Usá moldes o cortadores para darles formas (corazones, estrellas). Dejá que los niños agreguen sus toppings favoritos. Podés hacer mini waffles para porciones más pequeñas y fáciles de comer.Ingredientes (para 4 porciones)
Preparación
Tips para hacerlo más divertido