Un postre tradicional del campo norteamericano que combina una base crujiente tipo galleta, un relleno cremoso de vainilla y una cobertura ligera de merengue dorado. El resultado es un pie suave, dulce y reconfortante… de esos que desaparecen rápido de la mesa.
Este es uno de esos postres que saben mejor el mismo día en que se preparan. Después de unas horas, el merengue puede perder su textura ideal, por lo que se recomienda hacerlo justo antes de servir.
Ingredientes
Para la base:
- 1 ¼ taza de galletas tipo graham trituradas
- ¼ taza de mantequilla derretida
- ½ taza de azúcar
- 1 pizca de canela
Para el relleno:
- 2 ½ tazas de leche
- ½ taza de azúcar blanca
- ¼ taza de fécula de maíz (maicena)
- 3 yemas de huevo
- 1 cucharadita de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el merengue:
- 3 claras de huevo
- ¼ taza de azúcar
- ¼ cucharadita de cremor tártaro
Preparación
- Mezcla todos los ingredientes de la base. Reserva aproximadamente 2 cucharadas de la mezcla y con el resto forma la base del pie en un molde de 10 pulgadas, presionando bien en el fondo y los bordes.
- Hornea la base a 180 °C (350 °F) durante 10 minutos.
- Para el relleno, mezcla la leche, azúcar, maicena, yemas de huevo, vainilla y sal en una olla. Cocina a fuego medio, removiendo constantemente, hasta que la mezcla hierva y espese.
- Retira del fuego y deja enfriar ligeramente mientras preparas el merengue.
- Bate las claras de huevo junto con el azúcar y el cremor tártaro hasta obtener picos firmes y brillantes.
- Vierte el relleno sobre la base ya horneada.
- Cubre con el merengue formando picos decorativos y espolvorea encima las 2 cucharadas de base reservada.
- Hornea nuevamente a 180 °C (350 °F) durante unos 10 minutos o hasta que el merengue esté ligeramente dorado. Vigila constantemente para evitar que se queme.
- Refrigera antes de servir.
Este postre destaca el uso completo del huevo: las yemas aportan cremosidad al relleno, mientras que las claras se transforman en un merengue ligero y esponjoso. Una muestra perfecta de cómo el huevo es un ingrediente versátil que eleva tanto recetas dulces como saladas.