Cuando pensamos en los beneficios del huevo, probablemente lo primero que recordamos son sus proteínas y su aporte de vitaminas y minerales. Pero ¿sabías que su yema también contiene dos nutrientes relacionados con la salud visual?
Se trata de la luteína y la zeaxantina, dos carotenoides que nuestro organismo puede absorber y que se acumulan en la mácula, una zona de la retina fundamental para nuestra visión central.
Esto significa que, además de aportar nutrientes importantes para el funcionamiento del organismo, el huevo también puede contribuir a incorporar compuestos relacionados con el cuidado de nuestros ojos.
Dos nutrientes que merecen nuestra atención
La luteína y la zeaxantina son pigmentos naturales presentes en alimentos como los vegetales de hojas verdes, algunas frutas y la yema del huevo.
Una vez que los consumimos, nuestro organismo puede absorberlos y transportarlos hasta la retina, donde ambos forman parte del pigmento macular.
La mácula nos permite distinguir detalles, leer, reconocer rostros y realizar muchas de las actividades que requieren una visión central. Por eso, la luteína y la zeaxantina han despertado el interés de los investigadores que estudian la relación entre alimentación y salud ocular.
Y aquí es donde el huevo tiene mucho que aportar: su yema es una fuente de estos dos carotenoides.
¿Qué encontró la ciencia?
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2021 analizó cinco ensayos clínicos con un total de 296 participantes para conocer cómo influye el consumo de huevos en la luteína y el pigmento macular.
Los resultados fueron interesantes: los investigadores encontraron que consumir huevos aumentó significativamente la concentración de luteína en sangre y la densidad óptica del pigmento macular.
Pero existe otra investigación que ayuda a dimensionar estos resultados.
En un ensayo clínico publicado en 2006, adultos mayores de 60 años consumieron un huevo al día durante cinco semanas. Al finalizar el periodo, los investigadores observaron que la concentración de luteína en sangre había aumentado un 26% y la de zeaxantina un 38%.
Estos hallazgos muestran que el consumo de huevo puede favorecer la disponibilidad de dos nutrientes importantes para la salud visual.
¿Por qué incluir huevo en nuestra alimentación?
La alimentación es una de las formas en que podemos aportar al organismo los nutrientes que necesita. Por eso, incorporar alimentos que contengan luteína y zeaxantina es una buena manera de enriquecer nuestra dieta.
El huevo destaca porque estos carotenoides se encuentran en su yema, que además aporta proteínas, vitaminas y otros nutrientes. También es un alimento versátil: podés incluirlo en el desayuno, acompañar tus comidas o utilizarlo en preparaciones dulces y saladas.
Es importante recordar que estos estudios evaluaron cambios en los niveles de nutrientes y en el pigmento macular. No demuestran que comer huevo prevenga o cure enfermedades de los ojos. Sin embargo, sí aportan evidencia sobre su contribución nutricional.
Una razón más para disfrutar del huevo
Cuidar nuestra salud visual también implica prestar atención a lo que ponemos en el plato. Una alimentación variada, que incluya fuentes de luteína y zeaxantina, puede ayudarnos a incorporar nutrientes relacionados con el bienestar de nuestros ojos.
Y el huevo es una alternativa práctica, accesible y deliciosa para hacerlo.
La próxima vez que preparés un huevo, recordá que su aporte va más allá de las proteínas: su yema también contiene nutrientes que llegan hasta una zona fundamental de nuestros ojos.
Más razones para disfrutarlo, más nutrientes para tu alimentación y más ciencia para conocer todo lo que el huevo puede aportar.
Más ciencia. Más huevos.