Yanira Berríos: “Me considero una mujer ConHuevos”

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“Soy Yanira Berríos y me considero una mujer con huevos”. Así de sincera, así de natural. Esas fueron las palabras empleadas por la carismática tiktoker salvadoreña para describirse.

Yanira Berríos es una vendedora ambulante que se rebusca día a día en el Centro Histórico de San Salvador. Y a sus 45 años, ha logrado captar la atención en el país y fuera de las fronteras patrias. ¿La razón?: su pegajoso y acelerado baile al ritmo de “We are the infinity”.

Son muchos los tiktokers nacionales e internacionales que han tratado de imitar el peculiar paso de esta amigable y alegre salvadoreña. Empero, el trasfondo de su llegada a la red social va más allá de su gusto por el baile. Fue una vía para salir adelante, una forma de “ponerle huevos” a la vida.

Una mujer luchona

Yanira Berríos no se detiene ante las adversidades. Los desafíos han sido una constante en su vida, contó a ConHuevos.com. Rendirse nunca ha sido opción y ha tenido que reinventarse constantemente.

Gran parte de su vida ha transcurrido entre las calles del Centro Histórico, donde ha trabajado desde su adolescencia. “Vine como lustradora de calzado”, manifestó.

Yanira explica que estuvo lustrando zapatos en la zona de la Biblioteca Nacional, pero que tras ser desalojados, comenzó a salir con carretones de agua, sodas y golosinas. La idea era “tener un poco más de dinero” para subsanar los gastos del hogar.

Y desde un par de meses atrás, a su jornada en la zona peatonal de la 4.ª avenida Sur, a un costado de la plaza Gerardo Barrios, se suman sus videos virales en TikTok.

Combatiendo la depresión

Situaciones familiares luego de las cuarentenas por el coronavirus provocaron que la carismática Yanira Berríos entrara en depresión. “En ese periodo no comía, lloraba todos los días. Adelgacé mucho”, nos contó.

“De repente, estaba llorando y me salió un TikTok y me gustó la música. Lo hice a las 11 de la noche el 2 de febrero de este año. Desde entonces me puse a hacer videos más seguido”, añadió.

Yanira se percató que “se perdía” en TikTok. Al usar la plataforma y subir sus videos, sentía que olvidaba por un momento todos sus problemas.

Humildad ante la fama inesperada

Yanira contó a ConHuevos.com que jamás pensó que tendría tanto alcance con su pegajoso y original baile. La “canción me llamó la atención por el sonido. Me metí a ver cómo bailaba la mayoría. Entonces me dije ‘y si lo hago así’, comentó.

“La verdad nunca pensé” tener fama. “Mis bailes, si usted mira, nunca van a ser igual que un joven. Mi baile siempre lo hago como yo puedo”.

Una mujer con sueños

Más allá de la fama del TikTok, Yanira es una salvadoreña con sueños y deseos de salir adelante. “Tengo sueños. Quiero prosperar. En los años que tengo de estar acá me ha tocado muy pesado: me he mojado, me he asoleado. Lo que saco solo es para la comidita”, explica.

Berríos comenta que su sueño siempre ha sido tener “algo propio”, poder invertir en su casa. Pero la situación de las ventas le ha imposibilitado lograr ese objetivo. Pero eso no le quita la esperanza. No despega la mirada de esa idea.

Dado al alcance viral que ha logrado, la tiktokera apunta a obtener nuevas vías para salir adelante. “Sabiendo que ya en tantos años no pude hacer nada vendiendo, pues si Dios me lo permite, quiero dedicarme, si me busca alguna marca o algo, yo les voy a dar publicidad”, dice.

Eso sí, Yanira es sincera que ese es un mundo del que conoce poco. Por lo que solo pide que quien desee colaborar “sea consciente” y que no vaya a buscar aprovecharse.

“Mi sueño es ser youtuber, quiero crecer más, no quedarme aquí estancada”, recalcó.

Feliz, luchona y arriesgada

Sin miedo a enfrentarse a las dificultades y dispuesta a aceptar nuevos retos. Yanira Berríos, además de describirse como una mujer que le pone huevos a su vida, se declara como una persona feliz, luchona y arriesgada.

Lo que ha vivido en las calles del Centro Histórico de San Salvador le han dado una visión particular de la realidad. Por ello no duda en darle un consejo a los demás salvadoreños.

“Invito a las personas a que seamos felices, a que hagan lo que los haga felices. Hacer lo que uno quiere y lo haga feliz, eso es lo más importante”, dijo.