Huevos: pilares de vida

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Antes de responder qué son los aminoácidos esenciales, vale la pena aclarar que el huevo los contiene todos. ¡Sí, leyó bien, todos! Y si aún así no dimensiona lo importante del dato, de acuerdo con MedlinePlus, los aminoácidos son, junto a las proteínas, los pilares fundamentales de la vida.

Escrito esto, no es un dato que se debe tomar a la ligera. Y ahora bien, ¿en qué parte del huevo se alojan estos aminoácidos? Específicamente estos se encuentran en la clara. La cual, de acuerdo con los expertos consultados por ConHuevos.com, está compuesta por agua principalmente.

Pero además contiene lo que conocemos como proteínas de alto valor biológico. Y son precisamente estas proteínas las que cuentan con estos aminoácidos. Sobre este punto, la International Egg Commission (IEC) explica que la proporción y el patrón en el que se encuentran estos aminoácidos los vuelven la combinación perfecta para los requerimientos del cuerpo humano.

Otro factor clave es que, pese a necesitarlos, el cuerpo no puede sintetizar o producir los aminoácidos. Solo los adquiere por medio de los alimentos. Y es ahí donde el huevo dice presente, pues a través de su composición nos permite digerirlos perfectamente.

Ahora bien, enumeremos estos pilares de vida que contiene el huevo y conozcamos más sobre sus bondades con el organismo.

Primero podemos mencionar que la lisina ayuda a la generación de tejido muscular y el colágeno. Otro aminoácido que colabora en la creación de colágeno es la treonina. Esta, además, participa en la metabolización de las grasas.

Pero no es el único que cumple una función con el procesamiento de las grasas. En ese rol aparece la metionina. En particular, este aminoácido proporciona los compuestos requeridos por el organismo para obtener un metabolismo y crecimiento óptimos.

Luego, una gran parte de ellos se relacionan con el mantenimiento de la masa muscular. Por ejemplo, la leucina. Pero además ayuda al control de los niveles de azúcar en la sangre y proporciona energía.

A este se suman la valina, que repara y mantiene la musculatura; la isoleucina, que interviene en la producción de hemoglobina y en la reparación del tejido muscular. Pero además aporta a la producción de proteínas y regula los niveles de azúcar.  

Siempre relacionado con el tejido muscular aparece la histidina. Pero más allá de ayuda al crecimiento y la reparación de cualquier tejido corporal, desempeña un rol importante en la producción de glóbulos rojos y blancos, además de reforzar el sistema inmunológico. 

Por último, pero no menos importantes, aparecen el triptófano y la fenilalanina. El primero controla la sensación de apetito y facilita la conciliación del sueño, ya que actúa como relajante corporal; mientras que el segundo ayuda a mejorar el estado de ánimo, la concentración y el aprendizaje.

Así que, ¡a ponerle huevos a la dieta! Cimentemos una buena salud en estos pilares de vida.